Español Ecuatoriano

En Latinoamérica, como en el resto del mundo de habla hispana, existe un amplio espectro de variantes del español. Si bien todos los hispanohablantes se entienden entre sí, cada variante tiene sus propias peculiaridades. Hay muchos factores que pueden influir en el tipo de español: la zona geográfica, los pueblos indígenas, el clima y la cultura. Por ejemplo, el español de Latinoamérica es tan rico como las naciones que la componen: Amazonia, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú y Argentina, entre otras.

En el caso de Ecuador, el español es el idioma oficial y el idioma para la cohesión intercultural entre todos los ecuatorianos.
Si se pudiera dibujar un mapa imaginario de las variaciones del español de acuerdo a la geografía, podríamos dividirlo en Costa, Sierra y Oriente. El español que se habla en estas tres regiones es diferente, y a estas diferencias geográficas se añaden otras diferencias entre áreas urbanas y rurales.

Guayaquil también ha hecho grandes esfuerzos por dar a conocer el dialecto guayaquileño que, aunque las palabras no son exclusivas ni originarias de Guayaquil, es rico en coloquialismos, dialectalismos y anglicismos.

Son muchas las expresiones populares utilizadas por los ecuatorianos. Podrían ascender a casi diez mil términos, como chuchaqui (estado de depresión provocado por el abuso del alcohol), fritada (carne de cerdo frita), hora ecuatoriana (la que no se respeta con puntualidad, sino con retraso), llapingacho (tortilla de papas hecha con queso).

También es interesante saber cómo traducir estas expresiones. La mayoría de las veces, el traductor se enfrenta al dilema de traducir el texto original literalmente o de manera que transmita el significado pretendido. El traductor no solo debe conocer las palabras, sino también interpretar lo que significan en un contexto dado para expresarlo en la traducción.
Algunos de estos términos son tan exclusivos de los ecuatorianos que, por ejemplo, en Nueva York, la palabra ñañito se relaciona directamente con los ecuatorianos que viven allí. Es una palabra influenciada por lenguas nativas, como el quechua, y significa “hermano”. Entonces, si un dominicano u otra persona lo llama ñañito, es porque cree que usted es de Ecuador. Esta palabra también sería difícil de traducir, ya que el traductor tendría que estar muy atento a si se entiende como “amigo” o literalmente como “hermano”.

Otro idioma que se habla en todo el país es el kichwa, el idioma que hablan los catorce grupos nacionales kichwa en la Amazonia, en la costa y en toda la región andina. Quienes hablan esta lengua se encuentran en las provincias del corredor interandino y la mayor parte del este. Los procesos migratorios han hecho que las provincias costeras mantengan el uso del kichwa. Fuera de Ecuador hay hablantes en Perú, Bolivia, Argentina, Colombia, Brasil, Chile y un pequeño número en Paraguay.

El peso de las lenguas indígenas en Ecuador es muy importante, y esta importancia ha llevado a la implantación de un sistema educativo bilingüe e intercultural que se logró gracias a la lucha apasionada de las nacionalidades y los pueblos por sus lenguas y culturas.

Aquí resumimos algunas de las lenguas indígenas:

Lenguas ancestrales de la Amazonia ecuatoriana

  • Paikoka: lengua hablada por el pueblo Sekoya.
  • Shiwiar chicham: lengua hablada por el pueblo Shiwiar.
  • Achuar chicham: lengua hablada por el pueblo Achuar.
  • A’ingae: lengua hablada por el pueblo Ai, comúnmente conocido como Cofán.
  • Waotededo: lengua hablada por el pueblo Wao.
  • Shuar chicham: lengua hablada por el pueblo Shuar, al que llamaban burlonamente jíbaro por su carácter guerrero.
  • Kayapi o sápara atupama: lengua hablada por el pueblo Sapara.
  • Baikoka: lengua hablada por el pueblo Siona.

Lenguas indígenas de la costa

  • Awapit: pertenece a la familia lingüística chibcha. Lo hablan los Awá en Ecuador y Colombia.
  • Zia pedee: significa “voz de caña brava”. Pertenece al pueblo Epera.
  • Cha’palaa: lengua hablada por el pueblo Chachi.
  • Tsafiqui: significa “la verdadera palabra” y es hablada por el pueblo Tsa’chila.

Como hemos visto, el español ecuatoriano es increíblemente rico y es imposible circunscribir el idioma de esta nación a un mero “español”. Es interesante abrir las puertas de cada cultura y sorprenderse por su riqueza lingüística.