Mis consejos acerca de los mejores métodos para aprender un idioma extranjero

La mayoría de los artículos de este blog se dirigen a personas que ya están familiarizadas o ya trabajan en forma habitual con idiomas diferentes del inglés. Sin embargo, reconozco que muchos de nuestros lectores tal vez no sean bilingües pero se encontraron con nuestro blog debido a su interés por los idiomas.

El primer aspecto en el aprendizaje de un idioma ya se ha identificado: querer hacerlo. No se puede hacer nada en la vida, a menos que uno verdaderamente quiera. Además, con el transcurso del tiempo se deberá dedicar esa energía al tema en sí. El tiempo es fundamental… el aprendizaje de un idioma es complejo e intenso y requiere práctica, tal como aprender a tocar un instrumento musical (no es posible darle una guitarra a una persona por primera vez y pedirle que lidere una banda en un concierto). Finalmente, el otro aspecto de los pilares tradicionales en el aprendizaje de un idioma es el contacto con ese nuevo idioma.

No defiendo ningún método en particular: contacto directo en contraposición con distancia, libros de texto en contraposición con estilo libre, ejercicios en contraposición con incorporación, etc. e una excepción importante. No obstante, tener la posibilidad de entrar en contacto con un nuevo idioma tal y como lo hablan los nativos es un elemento irremplazable. Gracias a Internet, esto es posible para cualquier persona del mundo que se pueda conectar y así descubrir en forma habitual los hablantes nativos de cualquier idioma.

Las cuestiones que noto que aparecen, según mi experiencia, son aquellas que no escucho habitualmente. Una frase típica de quienes aprenden idiomas es “estoy pensando en el idioma nuevo”. Aunque interesante, creo que esto sólo significa que quien aprende hace un refrito en sus nuevos pensamientos del mismo vocabulario limitado y errores gramaticales que el resto de su empeño por aprender el idioma. En sí, lo que importa es pensar como piensa un hablante de ese idioma. Este es un concepto mucho más abstracto que implica que quien aprende se desvincule de su habitual enfoque hacia una situación y la perciba con la esencia del nuevo idioma, en términos de vocabulario y estructura. Al aprender español, el ejemplo más claro sería una oración como “Staff Entrance Only”. Normalmente, quien se encuentra en proceso de aprendizaje la traduciría como “entrada de personal solamente”. Sólo con la experiencia y el aprendizaje se podrá tomar un enfoque que nos lleve a comprender y poder recrear “Prohibido el ingreso de personas ajenas de la empresa”.  Este proceso no tiene que ver con el tiempo o la dedicación, sino con ver el mundo con otros ojos.
El otro aspecto que creo que se subestima es la televisión. Ver un programa en el idioma que se aprende abarca todas las necesidades del hablante en cuanto a contacto con hablantes nativos, escucha y lectura. Además, transmite aspectos culturales que son casi imposibles de comprender al leer una historia de dos párrafos en un libro de texto (si son estadounidenses, piensen cuánto aprendieron del inglés y de la vida gracias Plaza Sésamo). Si piensan aprender un idioma, intenten descubrir cómo mirar un programa de televisión y beneficiarse de esta herramienta.

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